Por mucho que intente explicarlo y por mucha imaginación que le echémos o expectativas que nos hagamos…hasta que no vivimos la experiencia no sabe como es.
El velero Olatua nos acoge y nos mece como una cuna gigante. Tres camarotes dobles, salón con dos literas, cocina, frigorífico, baño y ducha .Tiene de todo. Generalmente cocinamos a bordo. El nivel gastronómico es tal que al anochecer los chefs son distinguidos con innumerables estrellas en el firmamento. Una preciosa y cómoda casita con velas. Nos sentimos como en casa y la cuidamos del mismo modo. La profesionalidad de su patrón nos da confianza. Dormimos en tranquilas calas de cristalinas aguas. A la hora de dormir Olatua nos cuenta un cuento y nos mece hasta quedarnos dormidos. Son las vacaciones que nos merecemos.
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Características del velero


Bavaria 36
- Modelo
- Bavaria 36 Cruiser
- Año
- 2004
- Eslora
- 11,50m
- Manga
- 3,60m
- Capacidad
- 8 personas
- Capacidad agua
- 300 litros
- Combustible
- 150 litros
- Embarcación auxiliar Plástico
- 3,5m. Motor fueraborda Honda 2 CV
- Velamen
- Genova enrollable y mayor reforzada con sables
Interior
- GPS
- Piloto Viento
- NAVTEX (pre. meteoro.)
- Radio – CD
- Ordenador Portátil con Internet y USB
- Distribución:
- un camarote en la proa y dos dobles en la popa.
- El barco dispone de cocina a gas y nevera eléctrica
Navegamos de cala en cala. De islote en islote. Aprendemos a navegar a vela. Sentimos el velero.
Le escuchamos y poco a poco vamos entendiendo su lenguaje y disfrutamos. Nos trasladamos con la fuerza del viento. Sin prisa, sin pausa, sin contaminar.
Y compartimos lo material. Proa y popa, el dingui, los camarotes, la toalla, las aletas y gafas de bucear, pasta de dientes, la bota de vino y la cucharilla o el plato por no ir a buscar una.
Y compartimos lo no “material”. Inquietudes, aficiones, chistes y chorradas, alguna lágrima que otra, interminables conversaciones bajo las estrellas y mas que algún secreto. Olatua es un espacio para compartir.


La mar Azul, todo es azul. El color de la tranquilidad, de la creatividad y de la relajación. Azul, coqueta, transparente, preciosa, turquesa, salada, templada…. Nos bañamos mil y una veces. La cuidamos y la respetamos.
La miramos por debajo haciendo snorkeling. Masajeamos su superficie con el velero y nuestras silenciosas piraguas. Ella nos acoge.
Pardelas, gaviotas, halcones de Eleonor, marcan el rumbo a Olatua. Y los delfines……nos maravillan. Visitan la proa y bailan al son de las olas. Oímos su resoplar, casi podemos olerlos, tocarlos. Es una pasada…


¿Y las Pitiusas por tierra? Islas de pinos según los Griegos. Así vemos Ibiza desde la mar, de un color verde intenso. Pinares, almendros, higueras, olivos, romero y un sin fin de plantas aromáticas. El color verde de la esperanza, la esperanza de proteger su maravillosa naturaleza ante el turismo masivo.
Pero la península nos espera y tenemos que desembarcar. Un masaje en la proa y una última cerveza a bordo. El mar y el velero nos devuelven a tierra hechizados. Volveré, estoy seguro que volveré.
