Viaje a la Antártida. Hoy hace un año…Rumbo norte

5 de la  mañana, estoy de guardia. Estamos fondeados en una diminuta isla del archipielago de Melchior al este de isla Amberes.Seguimos en las Shetland del Sur, en la Antártida. Hace quince días que llegamos a este paraíso de frío y hielo. Quince intensos días de alucinar con paisajes en blanco y negro.Cientos de matices grises dan un ambiente mágico a estos lugares.Brumas, nieblas, frío, lluvia y nieve han sido los protagonistas durante estos días. Es el verano antártico.

Ayer por la tarde todo cambió. Tuvimos el placer de disfrutar de las primeras horas de sol. Rápidamente la tripu salió a cubierta. Traje de agua fuera, gafas de sol y nos sentamos a sentir el calorcito de esos rayos tan esperados. El color plomizo y gris del cielo empezó a ser sustituido por un azul cían. Las nubes desaparecieron y los impresionantes picos nevados se empezaron a recortar casi perfectos en el cielo. El efecto del sol sobre la tripu no se hizo esperar.El tarareo de alguna canción, sonrisas y carcajadas afloraron en la cubierta del Pakea. El sol nos llenó de esa energía que hace que nos sintamos mas vivos, fuertes y alegres. La proa del Pakea a virado 180º. Abandonamos el 65º sur y vamos ganando norte. Cientos de imágenes pasan por mi cabeza, cientos de sensaciones que todavía no soy capaz de asimilar y ordenar.Por donde empezar, quizás por el principio.

La compañía en el Drake de albatros, petreles y pardelas fué lo que más me divertía en las guardias. Verles volar era todo un espectáculo.Su tamaño, sus alas extendidas, sus juegos con el viento hacían mis delicias.Me he sentido acompañado por ellos en toda la travesía.Si tengo que quedarme con alguno es con el petrel Damero. Casi un metro con sus alas extendidas.Cabeza,pico y patas negras. Parte superior del cuerpo de manto negro que se funde con motas blancas del mismo color que su parte inferior. Vuelan junto con el Pakea, giran y giran por sus cuatro costados. Se posan sobre el agua y cuando pierden unos metros de distancia retoman su vuelo y viran sobre nosotros. Que envidia.

Y los paisajes de montañas de piedra, nieve y hielo. Impresionantes paredes negras llenas de palas nevadas y glaciares que llegan hasta el mar. Y su ruido. Rugen y gritan cuando miles de toneladas se cansan de ser parte de la tierra y se desploman en caída libre al mar. Y empieza su singladura en forma de témpanos gigantes y multiformes hacia donde corrientes y vientos les lleven. La mar en su máximo esplendor de creatividad esculpirá formas nunca imaginadas por el hombre. El arte de la naturaleza. Que graciosos son los pingüinos. Son los humoristas de la Antártida. Sus andares, balanceos y vaivenes nos sacan la sonrisa. Patagónicos, Pico rojo, Penacho amarillo y Barbijos.Tan torpes en tierra y tan buenos nadadores en la mar. Su velocidad bajo el agua y sus acrobacias no dejan anonadados. Tardaré mucho tiempo en olvidar el fuerte olor que desprende una pingüinera con miles de pingüinos. Los clowns de la Antártida.

Nevada Luna rodando Por fin el sol Pingüinos barbijos Yubartas o ballenas jorobadas Foca de Weddell

Viaje a la Antártida. Un año después…Los barcos y sus gentes

Ushuaia
Desde aquí me conecto con el mundo, en la ciudad del fín del mundo.
Ushuaia tiene una bahía con mucho encanto.Peculiar y preciosa ala vez…
Tiene el encanto de estar en la ciudad mas austral de Argentina.Junto al canal de Beagle. Una preciosa bahía a pié de las impresionantes paredes nevadas del parque nacional de Tierra del Fuego.Tiene el encanto de sus barcos y sus navegantes. Y sus barcos…
El primer velero que avistamos fué el Europa. 54 metros de eslora, tres palos y construido en 1911.Había tenido el placer de visitarlo hace tres años en el puerto de Santader. No tardé mucho tiempo en reconocerlo en la lejanía… Pasa el “verano austral” navegando por la Antártida.
Otro de los grandes es el National Geographyc Explorer. Todo tipo de comodidades en 108 metros de eslora para recorrer la península Antártida, isla Elefante, Georgias del sur, Malvinas y volver a Ushuaia. 24 días por el módico precio de entre 19.000 y 39.000 dolares en función de la clase elegida.
Desde la gran cristalera del náutico veo al “Christopher” un remolcador de salvamento de casco de madera diseñado en EE:UU durante la Segunda Guerra Mundial. Varado desde 1957 da a la bahía una sensación de calma y tranquilidad.
El Australis ha zarpado hace unas horas rumbo al paso de Drake. A bordo va una expedición de Discoveri Channel que va a grabar un documental sobre una de las mayores gestas humanas en la Antártida, la expedición de Shackleton en el año 1914.
Y veleros con mucho encanto como el Mago del Sur. Tuvimos el placer de invitar y compartir la cena de Nochevieja con “Mono” su capitán. Un bonaerense de pasados 60 años, melena y barba blanca, cojera en la pierna derecha, ex jugador de rugby en la mítica selección nacional Argentina Los Pumas ,una bella persona y gran conocedor de los canales fueguinos y del continente helado. Ayer zarpó hacia los canales.Buena proa Mono!

Viaje a la Antártida. Un año después…Estrecho de Magallanes 52º 23S 068º 28W

07.00 horas. A las 05.00 ha terminado mi guardia. Me he metido a la cama pero no puedo conciliar el sueño. Estoy despejado, contento y emocionado. Quizás ha sido el haber visto las toninas por primera vez. Estos preciosos delfines pequeños y robustos de color blanco exceptuando aletas y cabeza negra nos han dado la bienvenida a la entrada del estrecho.

O quizás la emoción de estar en el mismo lugar en el  que hace casi 500 años Magallanes junto con Elcano descubriría después de pasar grandes penurias.

600 millas navegadas desde Península Valdés. Voy conociendo al Pakea. Ponerse su rueda con vientos portantes es una verdadera gozada. 40 toneladas de casco de acero. Mayor, yankee y trinqueta hacen que fácilmente alcance los 10 nudos. Y además en precioso.

Nos quedan 100 millas hasta Punta Arenas en Chile. Se empieza a notar el frio. Pero la alegría del corazón me mantiene calentito. Tenemos que esperar a la marea entrante para navegar por el estrecho. La primera angostura tiene apenas dos millas de ancho. La correntada puede alcanzar los 8 nudos. Sería imposible intentar navegar con la marea en contra. Y me pregunto, como navegaban con sus naos por estos estrechos canales?

Petreles, albatros y pardelas nos visitan. Es como si se extrañaran de nuestra presencia. Piruetas, giros y largos planeos sin mover sus alas me maravillan. No hay dos vuelos iguales, ni tampoco dos olas iguales. Esta es la magia de la naturaleza. Es tan imprevisible como bella. Juegan a rozar el agua con sus alas. Apenas dos o tres centímetros les separan de tocarla. Muchas veces he soñado que volaba, es una de mis grandes frustraciones. Pero me aterroriza pensar en la posibilidad de que los humanos supiéramos volar. Invadiríamos el cielo, expulsaríamos a las aves de su hábitat. No quiero imaginármelo…

Cada vez me siento más a gusto en el Pakea. Las guardias de dos horas que hacemos por las noches se pasan volando. Comprobar en el plotter que el rumbo es el correcto, trimar las velas, bajar a hacer un café, un ratito de charla con mi compañero seguido de un bonito silencio…y ya está, ya vienen a relevarnos. Además tengo la suerte de que mis guardias coinciden con el orto y ocaso. Luces de tonos naranjas y rojizos pintan el Pakea de colores cálidos.

Y seguimos navegando, siempre hacia el sur, sin perder el norte.

Toninas en el estrecho de Magallanes

Península Valdes, Argentina

La Patagonia, casi nada! El reino del viento.Pegado al continente Americano,como si quisiera sujetarlo y ademas condenado a ser su isla… Leones marinos, pinguinos, guanacos, petreles gigantes, ballenas, leones marinos y algún zorro gris. Interminables llanuras desérticas. El agua vive en la mar ,en la tierra no. La oveja merino sobrevive bajo el sol abrasador, impasible ella. Y a los bordes de la carretera de ripio, la preciosa historia del gaucho Gil. Patagonia, una pata gigante al borde del inmenso mar.

Viaje a la Antártia. Hoy hace un año…

Todavía me pregunto como pueden volar estos aviones. A 10.000 metros de altura, 54º bajo cero y en 13 horas habremos cruzado el océano Atlántico… buah chaval, flipo! En Buenos Aires “tomamos el bus”,( ya que “coger” para l@s Argentinos significa “follar” ) dirección Comodoro Rivadavia hasta Bahía Blanca donde nos espera el Pakea. 700 kms de interminables praderas húmedas pobladas de vacas, vacas y mas vacas. Voy entendiendo lo que significa la carne para los Argentinos. Cansado pero con la ilusión de un niño con zapatos nuevos, tomamos un taxi y vamos al puerto. Buscamos al Pakea pero no lo vemos. Preguntamos en prefectura y nos dicen que no llega hasta el próximo día! Que flash!

Al día siguiente quedamos con Irazusta y Lopetegi miembros de la Euskal Etxea Laurak Bat y nos acercan al puerto. Ikurriñas, dantzaris y txistularis esperan al Pakea. Empuño la cámara compacta de Marta cuando veo a  lo lejos el mástil del Pakea que se asoma entre los remolcadores. Empieza el viaje!5 DSC04868 DSC04877 DSC04885 DSC04891 DSC04920

Maixa Garcia ganadora del concurso de fotografía Olatua

33 navegantes de este pasado verano han participado en el primer concurso de fotografía Olatua. Por un lado jurado formado por Xabat Karrera (promesa de la fotografía ) , Maider Egues (guionista, periodista y fotógrafa) y Gari Garaialde ( fotógrafo freelance y miembro del grupo Bostok)  han sido los encargados de calificar las fotografías. Y por otro la gente ha podido votar en la página de facebook de Olatua su foto preferida. Maixa podrá disfrutar de su premio que consiste en NAVEGAR UNA SEMANA EN OLATUA el próximo verano.Felicidades Maixa!

Eguzkia ahoan sua begiradan.

 

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